- El 26 de junio de 2026 se publicó en el Diario Oficial (
L 2026/90520) la corrección de errores 16 al Reglamento (CE) 1223/2009. Corrige el artículo 19, apartado 1, letra g), en la página 73 delDO L 342de 22 de diciembre de 2009.- Corrige una sola palabra: el término que precede a la lista de ingredientes en el envase. Cuatro versiones lingüísticas lo habían traducido, y la letra g) exige el término inglés «ingredients».
- Afecta a las versiones búlgara, letona, maltesa y eslovena. La española no está afectada: ya decía «ingredients».
- En las cuatro, una etiqueta impresa siguiendo su propia versión lingüística deja de coincidir con el texto corregido. Eslovenia es el único caso donde lo que desaparece es una opción: su texto admitía «sestavine» o «ingredients», y ahora solo la segunda.
- No es una depuración lenta: ocho meses antes, en octubre de 2025, otra corrección hizo lo mismo con otras cinco versiones —griega, francesa, portuguesa, rumana y croata—. Entre las dos suman nueve versiones lingüísticas corregidas sobre la misma palabra, y ninguna de las catorce correcciones anteriores había tocado esa letra.
- Este artículo describe lo que dice el acto publicado. No es asesoramiento regulatorio.
1. La ficha del acto
Una corrección de errores es el documento más pequeño que publica el Diario Oficial, y casi siempre pasa inadvertido. Esta es su ficha:
| Campo | Valor |
|---|---|
| CELEX | 32009R1223R(16) |
| Publicación | DO L 2026/90520, 26 de junio de 2026 |
| Acto corregido | Reglamento (CE) 1223/2009 |
| Publicación original | DO L 342, 22 de diciembre de 2009, página 73 |
| Disposición | Artículo 19, apartado 1, letra g) |
| Versiones afectadas | Búlgara, letona, maltesa, eslovena |
El R(16) del CELEX no es decorativo: el sufijo R(nn) es el número secuencial de la corrección al acto, así que esta es la decimosexta. Un reglamento con dieciséis correcciones publicadas no es un texto descuidado, sino un texto vivo que hoy existe en veinticuatro versiones lingüísticas —el croata se incorporó con la adhesión de 2013, en una edición especial aparte—, donde cada versión es igualmente auténtica y cada una puede desviarse por su cuenta.
2. Qué dice la letra g)
El artículo 19(1) enumera lo que debe figurar en el recipiente y en el embalaje, de la letra a) a la g). La g) es la lista de ingredientes:
g) la lista de ingredientes. Esta información podrá indicarse únicamente en el embalaje; la lista irá precedida del término «ingredients».
En inglés, en todas las versiones. No es una omisión del traductor: es la norma. El término funciona como una etiqueta técnica común a todo el mercado interior, igual que los propios nombres de ingredientes que encabeza.
3. Las cuatro desviaciones, una por una
Lo interesante de esta corrección es que las cuatro versiones se desviaron de maneras distintas. No es un error copiado: son cuatro decisiones de traducción independientes que llegaron al mismo sitio equivocado.
Cada bloque reproduce el texto tal como aparece en su versión lingüística, con sus propias comillas. Los fragmentos citados corresponden a la última frase de la letra g); el resto del punto queda fuera y se marca con […].
3.1. Búlgaro y maltés: sustituir el término
Las dos versiones cambiaron la palabra inglesa por su equivalente nacional.
Búlgaro — artículo 19, apartado 1, letra ж):
en lugar de: […] Този списък се предшества от термина „съставки“. léase: […] Този списък се предшества от термина „ingredients“.
Maltés — artículo 19(1), letra (g):
minflok: […] Il-lista għandu jkollha qabilha t-terminu ‘ingredjenti’. aqra: […] Il-lista għandu jkollha qabilha t-terminu ‘ingredients’.
3.2. Letón: conservar el término y añadir una glosa
La versión letona sí decía «ingredients», pero con la traducción entre paréntesis detrás:
en lugar de: […] Šā saraksta priekšā ir uzraksts “ingredients” (sastāvdaļas). léase: […] Šā saraksta priekšā ir uzraksts “ingredients”.
La corrección elimina la glosa. Un paréntesis explicativo parece inofensivo, pero convierte una etiqueta normalizada en dos cosas a la vez, y la letra g) solo admite una.
3.3. Esloveno: ofrecer las dos como alternativas
La versión eslovena permitía elegir:
besedilo: […] Pred seznamom je naveden izraz ‚sestavine‘ ali ‚ingredients‘. se glasi: […] Pred seznamom je naveden izraz ‚ingredients‘.
Donde el texto decía «el término sestavine o ingredients», ahora dice solo «ingredients».
4. Qué cambia para una etiqueta ya impresa
Conviene ser preciso, porque aquí es fácil decir de más.
En las cuatro versiones, una marca que imprimió su etiqueta siguiendo el texto publicado en su propio idioma encabezó la lista con una palabra que el texto corregido ya no recoge. El búlgaro exigía съставки, el maltés ingredjenti y el letón el término seguido de (sastāvdaļas). Ninguno de los tres ofrecía alternativa: esa era la redacción de su versión lingüística.
Lo específico de Eslovenia es distinto y más sutil: su texto sí daba a elegir entre dos formas, y la corrección retira una de las dos. Una empresa eslovena siempre pudo imprimir «ingredients» y estar en regla; una letona que siguiera su propia versión al pie de la letra, no.
Es un cambio pequeño en apariencia y caro en la práctica, porque la palabra está impresa en el envase y no en un documento que se corrige y se reenvía. Si vendes en alguno de esos cuatro mercados, esta es la comprobación concreta que sale de este artículo.
5. La corrección anterior es de hace ocho meses
La corrección 15 (32009R1223R(15), DO L 2025/90805, 9 de octubre de 2025) hizo exactamente lo mismo sobre la misma letra g), en cinco versiones lingüísticas:
| Versión | Decía | Corrige |
|---|---|---|
| Griega | συστατικά | página 73 del DO L 342 |
| Francesa | ingrédients —con acento— | página 73 |
| Portuguesa | ingredientes | página 73 |
| Rumana | ingrediente | página 73 |
| Croata | sastojci | página 166 de la Edición Especial 13/vol. 27 — el croata no estaba en la página 73, se incorporó con la adhesión de 2013 |
Que una misma corrección cite páginas distintas según el idioma es normal, y aquí tiene una causa concreta: el croata no se publicó en el Diario Oficial de 2009.
Las cinco están comprobadas contra el texto del acto y contra la tabla de correcciones del consolidado de cada idioma.
Entre las dos correcciones suman nueve versiones lingüísticas en menos de nueve meses. Y no hay nada antes: ninguna de las catorce correcciones anteriores tocó la letra g).
La checa, la española y la inglesa, en cambio, dijeron «ingredients» desde el origen y nunca necesitaron corrección.
Dos correcciones seguidas sobre la misma palabra no son la depuración lenta de una década: son una revisión reciente y sistemática de las versiones lingüísticas de la letra g).
6. Por qué esa palabra no se traduce
La respuesta está una línea más abajo, en el artículo 19, apartado 6:
La información del apartado 1, letra g), se expresará utilizando el nombre común del ingrediente recogido en el glosario que se contempla en el artículo 33. A falta de un nombre común del ingrediente, se utilizará un término contenido en una nomenclatura generalmente aceptada.
Ese glosario lo elabora y actualiza la Comisión teniendo en cuenta las nomenclaturas reconocidas internacionalmente, la INCI entre ellas, según el artículo 33 — que además aclara que el glosario no constituye una lista de sustancias autorizadas. En la práctica los nombres comunes son los INCI, pero el reglamento no dice «INCI»: dice glosario, y prevé un recurso a cualquier nomenclatura generalmente aceptada cuando no haya nombre común.
La lista de ingredientes es la única parte del etiquetado para la que la Unión fijó un término y una nomenclatura concretos en lugar de devolver la lengua al derecho nacional. Se escribe igual en Sofía, en Riga, en La Valeta y en Liubliana, precisamente para que un consumidor alérgico pueda reconocer una sustancia en cualquier envase europeo sin saber el idioma. Y por eso el encabezado tampoco se traduce: traducirlo rompe la coherencia de la única parte del texto del envase que la Unión normalizó en lugar de dejarla al idioma nacional. Otros elementos del envase también se leen sin idioma —los pictogramas del Anexo VII, como el tarro abierto del periodo tras apertura—, pero esos son símbolos, no texto.
7. Lo que esta corrección no toca
- El resto del etiquetado sigue en idioma nacional. El artículo 19(5) remite al derecho del Estado miembro la lengua de las letras b), c), d) y f) del apartado 1 —contenido nominal, fecha de duración mínima, precauciones de uso y función del producto— y también la de los apartados 2, 3 y 4. Eso no cambia.
- La lista de ingredientes en sí no cambia. Sigue con los nombres del glosario, en orden decreciente de peso —los ingredientes en concentración inferior al 1 % pueden ir en cualquier orden, pero después de los que superan el 1 %— y con los nanomateriales seguidos de «nano» entre paréntesis.
- No se añade, prohíbe ni restringe ninguna sustancia. Una corrección de errores no puede hacerlo.
- La versión española no está afectada. Ya decía «ingredients».
8. Qué dice, y qué no dice, el documento
El acto publicado son dos bloques —«en lugar de» y «léase»— más la referencia de página. Nada más. No lleva artículo de entrada en vigor, ni fecha de aplicación, ni período transitorio, ni una sola línea sobre sus efectos.
Una corrección de errores suele leerse como declarativa: dice cuál era el texto correcto, no lo cambia. Conviene no llevar esa lectura más lejos de lo que el documento sostiene, sobre todo cuando lo que se retira es una opción que el texto publicado ofrecía, como en el caso esloveno.
Lo que este artículo no afirma es cómo tratarán las autoridades nacionales las existencias ya impresas con la palabra anterior. Eso depende de la práctica de inspección de cada Estado miembro, y el documento publicado no dice nada al respecto. Si tienes producto afectado, la pregunta es para la autoridad competente, no para el texto.
9. Tres trampas si vas a verificarlo
El texto consolidado va por detrás. La consolidación disponible está fechada el 18 de mayo de 2026 y la corrección se publicó el 26 de junio de 2026. Si abres el consolidado, las cuatro versiones corregidas —búlgara, letona, maltesa y eslovena— siguen mostrando la redacción anterior, y parecerá que este artículo se equivoca. La corrección es la autoridad sobre ellas hasta que se publique una consolidación posterior.
El documento no existe en español ni en inglés, pero EUR-Lex no lo dice igual según la dirección. La vista de documento (/legal-content/ES/TXT/?uri=…) devuelve la ficha con el aviso «The document is unavailable in your User interface language» y te muestra el texto en una de las lenguas en que sí existe. La vista HTML directa (/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=…) responde «The requested document does not exist». Ninguna de las dos es un fallo del enlace: una corrección se publica solo en las versiones lingüísticas que corrige, así que este documento existe únicamente en búlgaro, letón, maltés y esloveno.
El marcador ▼Cn del consolidado no es el número de la corrección. Es el índice de fila de la tabla de esa versión lingüística, y la mejor prueba es esta misma corrección 15: aparece como ▼C12 en el consolidado croata, ▼C13 en el portugués y en el rumano, ▼C14 en el griego y ▼C15 en el francés. Un acto, cinco números distintos. La tabla además mezcla correcciones al acto base con correcciones a sus actos modificativos. El número real está en el sufijo R(nn) del CELEX.
10. Cómo aparece esto en BD-API
Los actos de EUR-Lex que modifican o corrigen el Reglamento 1223/2009 son una de las fuentes de nuestra vigilancia regulatoria, junto con CosIng, el SCCS, las notificaciones TBT de la OMC y Safety Gate.
Una corrección de errores entra con su tipo de relación propio —corrige, no modifica— porque las dos cosas se leen distinto: una modificación cambia la norma a partir de una fecha, una corrección declara qué decía. Distinguirlas es la diferencia entre avisar de un cambio y avisar de una lectura equivocada.
11. Preguntas frecuentes
¿Tengo que reimprimir mis etiquetas? Solo si encabezaste la lista con el término nacional en uno de los cuatro mercados: съставки en Bulgaria, ingredjenti en Malta, ingredients (sastāvdaļas) en Letonia o sestavine en Eslovenia. Si ya usabas «ingredients» a secas, que es lo habitual en etiquetas multipaís, no cambia nada para ti.
¿Solo afecta a Eslovenia? No. Afecta a las cuatro versiones. Eslovenia es el único caso donde lo que desaparece es una opción que el texto ofrecía; en las otras tres, el término nacional era la única redacción publicada.
¿Afecta a España? No. La versión española ya exigía «ingredients» y no está entre las cuatro corregidas.
¿Desde cuándo se aplica? El documento no fija fecha de aplicación ni período transitorio: son dos bloques de texto y una referencia de página. Se publicó el 26 de junio de 2026.
¿Puedo poner la traducción al lado, en letra pequeña? El texto corregido menciona un único término. El caso letón es justamente el de una glosa entre paréntesis, y es el que se eliminó.
¿Esto cambia la lista de ingredientes? No. Cambia únicamente la palabra que la precede. La lista sigue rigiéndose por el artículo 19(6).
12. En resumen
Dieciséis correcciones a un reglamento de 2009, y esta va sobre una sola palabra. Pero es la palabra que encabeza la única parte del envase para la que la Unión fijó un término concreto, y cuatro versiones lingüísticas la habían cambiado igualmente, cada una a su manera: dos la sustituyeron, una le añadió una glosa y una ofreció las dos formas.
De las cuatro, solo la eslovena retira una alternativa que el texto daba. Las otras tres corrigen la única redacción que había. En todas, una etiqueta impresa según su propia versión lingüística deja de coincidir con el texto corregido.
Y no es un episodio suelto: otras cinco versiones pasaron por lo mismo en octubre de 2025. Si buscas el cambio en el texto consolidado no lo vas a encontrar todavía, porque la consolidación disponible es de mayo y la corrección es de junio. Está en el Diario Oficial L 2026/90520, del 26 de junio de 2026, sobre la página 73 de un reglamento publicado en 2009.
Aviso. Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento regulatorio ni jurídico. Describe el contenido de una corrección de errores publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea; solo el texto publicado allí tiene valor jurídico. Las consecuencias para producto ya comercializado dependen de la práctica de inspección de cada Estado miembro, sobre la que el documento no se pronuncia.
EUR-Lex, CosIng, SCCS, notificaciones TBT de la OMC y Safety Gate en una sola fuente, con cada acto etiquetado según lo que hace: modifica, corrige o consolida.